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Inversión en Bosques y Tierras: Un Activo en Crecimiento

Inversión en Bosques y Tierras: Un Activo en Crecimiento

09/02/2026
Giovanni Medeiros
Inversión en Bosques y Tierras: Un Activo en Crecimiento

En un entorno económico marcado por la búsqueda de alternativas sólidas, los bosques y las tierras agrícolas emergen como un recurso estratégico. Más allá de su valor ambiental, representan oportunidades de inversión que combinan rentabilidad y sostenibilidad.

Importancia del capital natural

La agricultura y la gestión forestal alcanzaron cifras históricas en España en 2024, con un valor del sector agrario de 68.430 millones de euros. La rama vegetal supuso 38.831 millones, reflejando un crecimiento estable año tras año.

Este auge pone de manifiesto que el capital natural atrae inversores institucionales interesados en activos tangibles, capaces de ofrecer seguridad a largo plazo y diversificación de carteras.

Expansión de la superficie arbolada

Desde 1990, España lidera el aumento de superficie forestal en Europa, con un ritmo anual del 2,19%, frente al 0,51% del promedio comunitario. Este incremento ha aportado más del 40% del total del continente.

El avance de la masa arbórea no solo combate la desertificación, sino que mejora la calidad del aire y fortalece la biodiversidad, apuntalando el desarrollo rural y la resiliencia climática.

Estructura de propiedad y uso del suelo

Los bosques españoles ocupan 19,43 millones de hectáreas (38,4% del territorio), mientras que las tierras de cultivo suman 16,71 millones (33,0%). El 72% de la masa forestal está en manos privadas, lo que subraya la importancia de fomentar la gestión conjunta y eficiente.

A continuación se muestra la distribución de la Superficie Agraria Utilizada (SAU) por comunidades autónomas:

Rentabilidad y valor agregado

En 2022, la UE promedió 174 euros de valor añadido por hectárea forestal, mientras España alcanzó solo 49 euros. Esta brecha revela un potencial de mejora en la gestión sostenible.

En Galicia, la actividad forestal aporta 43.000 millones de euros a la economía regional y un 1,9% del PIB, acaparando el 58% de las cortas de madera con el 7,5% de la superficie arbolada del país.

El mercado de la construcción podría impulsar aún más este recurso: si el 10% de las edificaciones residenciales integrara madera estructural, se generarían 270.000 m³ anuales, manifestando un potencial de consumo de madera estructural atractivo.

Iniciativas de inversión pública en restauración

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia destina 32 millones de euros a la restauración de masas forestales en riesgo. Además, el programa de Gestión Forestal Sostenible cuenta con 401 millones, de los cuales más de la mitad ya están transferidos.

  • Tratamientos selvícolas y mejora de hábitats
  • Transformación hacia especies autóctonas
  • Prevención de plagas y enfermedades forestales
  • Gestión de vegetación combustible ante incendios
  • Acondicionamiento de pistas forestales

Desafíos climáticos y desertificación

La alteración de los ciclos hidroclimáticos y la proliferación de plagas elevan el riesgo de desertificación y degradación ecológica en amplias zonas. En 2015, el 18,2% de la superficie estaba degradada, lo que exige medidas urgentes.

España se compromete con los Objetivos de la ONU para 2030, orientados a restaurar tierras y combatir la desertificación, garantizando la seguridad ambiental y la productividad a largo plazo.

Limitaciones y propuestas de mejora

A pesar del interés de fondos agrarios, la inversión privada en el sector forestal es escasa. Solo 3 de cada 100 euros de la PAC llegan a los bosques, lo que limita el desarrollo de proyectos de gran escala y alto impacto.

  • Promover la agrupación de propietarios forestales
  • Impulsar la Ley de Montes de Socios para facilitar gestiones
  • Mejorar la fiscalidad forestal con incentivos claros

Contexto global y perspectivas futuras

A nivel mundial, los bosques cubren 4.140 millones de hectáreas, un tercio de la tierra emergida. Más de la mitad ya cuentan con planes de ordenación a largo plazo y una quinta parte están protegidos.

Invertir en bosques y tierras no solo responde a criterios económicos, sino que también fortalece la lucha contra el cambio climático y asegura el legado de las generaciones futuras. Con una combinación de gestión forestal sostenible y responsable, España puede liderar un modelo replicable de éxito que armonice conservación y rentabilidad.

Giovanni Medeiros

Sobre el Autor: Giovanni Medeiros

Giovanni Medeiros es analista de finanzas personales y colaborador de progresa.me. Sus artículos ayudan a los lectores a mejorar el control de gastos, la gestión del presupuesto y el desarrollo de hábitos financieros más conscientes.